Sobre nosotras

Kiss me Frank está formado por María y Núria, dos fotógrafas con amplia experiencia en el mundo de las bodas y los retratos.


En todos estos años nos hemos mantenido fieles a nuestra esencia: observar pacientes nuestro alrededor y retratar la espontaneidad. Nuestros reportajes tienen como objetivo destacar la belleza de cada detalle y la emoción de cada momento utilizando una perspectiva personal y documental.

Lo nuestro es vocacional, disfrutamos de cada uno de los aspectos que componen nuestra profesión, tanto la parte artística, como la técnica, sin olvidar la más artesanal.

Uno de nuestros compromisos principales es estar presentes durante todo el proceso, desde la primera reunión donde os conocemos, pasando por la edición, maquetación del álbum y la entrega. Queremos acompañaros y aconsejaros para que os sintáis a gusto delante de la cámara, y podáis así disfrutar de la celebración con seguridad y tranquilidad.

Para nosotras es esencial desde un principio la comunicación con vosotros, para construir juntos el reportaje que destaque aquello que os importa reflejar y más se adapte a vuestro gusto. Trabajamos con los momentos reales vividos y tenemos claro que el trabajo final tiene que hablar básicamente de las personas que lo viven.

Retrato de la ilustradora Miju Lee.

En el devenir del tiempo hay instantes que se revelan y hacen posible lo imposible.


En una de nuestras primeras bodas sucedió algo mágico. Mientras íbamos siguiendo la carroza de caballos de los novios, una manada de caballos y yeguas corrieron al trote en su búsqueda. Fue un momento irrepetible, una expresión inmensa de la naturaleza.

Y ese es para nosotras el verdadero encanto de la fotografía. La intuición de la mirada capta la presencia de un elemento rebelde, el desplazamiento de un detalle en un conjunto desconcertante…

Hay en este instante congelado, una correspondencia tan exacta y sensible de masas, de valores, de planos, de líneas, una cierta musicalidad, que nos lo imaginamos minuciosamente elaborado. Pero no, es a la inversa...

En el juego cotidiano de la luz y del azar, está el fulgor de los predadores.

Robert Delpire